domingo, 31 de julio de 2016

La diferencia entre lo que necesitamos y lo que queremos



A medida nos acercamos al final de este siglo, seguiremos siendo testigos del incremento de la maldad, de la decadencia moral y del rechazo a Dios. La comunidad cristiana, no es ajena a esta verdad. La doctrina errada está intoxicando y destruyendo las vidas de muchas personas. 

Lamentablemente, la ideología de género, el movimiento neo-pentecostal (NRA) y el evangelio de la prosperidad, están haciendo añicos muchas iglesias locales. Y no se necesita hacer un gran estudio social o algún tipo de investigación para darnos cuenta. Basta con ver y oír al cristiano promedio:

- Mis palabras tienen poder
- En el reino de Dios no deben haber pobres
- Hemos decretado nuestra nación para Cristo
- Si esparzo sal por mi casa, los malos espíritus huyen
- Si honro a mi apóstol, seré honrado por Dios.
- No juzguen
- Hay que cancelar pensamientos negativos

Eso y mucho más, es el pan diario de muchos cristianos. Debo confesar que, yo fui uno de los que pensaba así, por mucho tiempo admiré a hombres como Rony Chaves o Cash Luna, entre otros. Por mucho tiempo, me desesperaba por oír la voz de Dios de manera audible, o cosas similares. Pensaba también que mis palabras y pensamientos tenían poder en el mundo espiritual. Pero cuando me encontré cara a cara con las Escrituras y con expositores que buscan  glorificar a Dios mediante sus predicaciones, mi apreciación cambió radicalmente. 

A pesar de que yo quería algunas cosas, lo que necesitaba era que Cristo y Su Palabra me encontrarán. Gran misericordia que el Señor ha tenido de un pecador como yo.

Las personas necesitan escuchar las Escrituras, pero quieren escuchar opiniones subjetivas
Necesitan buscar a Dios en oración, pero lo que quieren es más conciertos cristianos
Necesitan estudiar más la Palabra, pero lo que quieren es caer al suelo.
Necesitan vivir en santidad, pero lo que quieren es ser salvos y seguir en pecado.
Necesitan a Cristo, pero lo quieren sin su gloria, sin su majestad, sin su santidad. Lo quieren desnudo de su divinidad y vestirlo con lo que se les antoje: tolerancia al pecado, subjetivismo moral, etc.


Oh! muchos que profesan ser cristianos, quieren y han hecho su propio cristo, una imagen burlesca y repugnante, una caricatura que nada tiene que ver con nuestro glorioso Señor. 

Pero, ahi van por la vida, pensando en que ese "cristo" es el verdadero. 

Si tu eres uno de ellos, solo puedo decirte con todo amor y respeto: Huye! huye! de eso, el Cristo de la gloria, el Hijo de Dios, poderoso y santo puedes conocerlo en las Escrituras. Vamos! sumerge tu mente y tu corazón en las Escrituras y conocerás al Señor. Luego tendrás tiempo de estudiar otros asuntos bíblicos, pero ahora lo más importante es que conozcas al Señor Jesucristo. Ve a Él. 

Si tu eres uno de aquellos que ha salido de esa babilonia, sigue adelante hermano, sigue confiando en el Señor. Sigamos humillados delante del Señor, sigamos buscando su gracia y paz. Sigamos amando su Nombre. Pronto,  Él vendrá pronto.