domingo, 30 de agosto de 2015

Romanos 4:17: "Llamando las cosas que no son como si fuesen"



Hace unas semanas compartí un breve post titulado ¿Por qué no debemos declarar o decretar?, cierto lector de dicho post, me dijo que esta "enseñanza espiritual" está basada en la Biblia, el texto que dicha persona me citó fue el siguiente:


"como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen" (Rom. 4:17)


Al final de ese versículo podemos leer claramente que dice: llama las cosas que no son, como si fuesen. Podríamos cerrar la Biblia y decir a todos que tenemos el sustento bíblico suficiente para dicha enseñanza, y seguir declarando cuanta cosa queramos, pero ¿es esa la realidad del texto?.
No pretendo hacer ningún estudio sobre el griego, ni nada por el estilo, tomemos el texto así tal como está traducido en la versión Reina Valera 1960, veamos a continuación:  


Divide el texto en 3 partes:

1) "Como está escrito: "Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios", a quien creyó"

La primera parte de esté versículo se está refiriendo a Abraham, quién recibió una promesa de parte de Dios:
"Y no se llamará más tu nombre Abram, sino que será tu nombre ABRAHAM, porque te he puesto por PADRE de muchedumbre de gentes." ( Génesis 17:5)
Luego dice el texto: "a quien creyó". La pregunta natural es ¿a quién? la respuesta es a Dios 

2) "el cual da vida a los muertos":
Evidentemente está parte no puede estar hablando de Abraham, mucho menos de otra persona. El poder de la vida está únicamente en Dios (Génesis 2:7; Salmos 36:9)

3) "y llama las cosas que no son, como si fuesen":
¿Quién hace esto de llamar las cosas que no son como si fuesen? Dios. Sin embargo el movimiento de palabra de fe dice que "todo creyente con fe puede llamar las cosas que no son como si fuesen", pero la Biblia deja en evidencia que ese postulado y enseñanza es meramente FALSEDAD.

¿Por qué es tan peligrosa esta enseñanza? Porque nos coloca en el lugar de Dios, ya no hay sumisión a la voluntad del Señor. Nuestras oraciones ya no suenan y tienen la misma naturaleza de cuando la Iglesia empezaba a dar sus primeros pasos. La frase del Padre Nuestro: "El pan nuestro danosdlo hoy" se ha transformado en "El pan nuestro declaro hoy".- 

Evaluemos lo que creemos o consideramos correcto a la luz de la Palabra de Dios.