sábado, 26 de abril de 2014

Una nueva naturaleza

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. (2 Corintios 5:17)

El nuevo nacimiento produce en el hombre una nueva naturaleza, con nuevas orientaciones y deseos, a lo cual podríamos llamar conversión.

Y ¿qué es la conversión?


Es una obra de Dios, verdadera, real, interna en el alma del hombre. Es volver a Dios el corazón y los pensamientos.

Por lo tanto indica un cambio radica, una nueva naturaleza, que podríamos considerar:

- Antes vivía para sí, ahora vive para glorificar a Dios.

- Antes procuraba apartarse de lo malo, porque temía el castigo, ahora desprecia lo malo porque lo aborrece.

- Antes hacía lo bueno porque esperaba merecer el cielo, pero ahora no lo mueve el egoísmo sino el agradecimiento.

El hombre que ha nacido de nuevo, ha comenzado  una nueva vida para glorificar a Dios.

Y aunque el pecado sigue presente, ya no reina en él. Las cosas viejas pasaron.