domingo, 21 de septiembre de 2014

La importancia de la oración


Algunos piensan que la oración es algo no del todo importante. 

Es muy posible que existan casos de personas que tienen llena su mente de mucho conocimiento teológico pero que han abandonado la disciplina de la oración. Sin embargo, eso no es una regla que se aplica a todos. Cristianos de todas las épocas, han dado un lugar esencial a la oración en sus vidas.

Veamos:

Juan Calvino en " Breve Instrucción Cristiana" enuncia lo siguiente, que no deja lugar a dudas que para el teólogo, la oración era algo muy importante:
Aquel que ha sido debidamente instruido en la verdadera fe, se da cuenta, por un lado, de su extrema pobreza, carencia de bienes espirituales y de su incapacidad total para salvarse. De ahí que para encontrar ayuda y salir de su miseria busque auxilio fuera de sí mismo.
Por otro lado, contempla al Señor -quien generosamente y de buena voluntad se ofrece en Jesucristo, y en Él le abre todos los tesoros celestiales-, a fin de que su fe se centre en el Hijo bienamado y en Él repose y eche raíces toda su esperanza.
Es, pues, necesario que el hombre se vuelva a Dios para pedirle, por medio de la oración, aquello que sólo Él posee.
De no invocar y orar a Dios -cuando sabemos que Él es el Señor, de quien todos los bienes provienen, y que Él mismo nos invita a que le pidamos todo cuanto necesitamos-, vendríamos a ser como aquél que, sabiendo donde hay un tesoro enterrado, por dejadez y para ahorrarse el trabajo de desenterrarlo, lo dejara allí olvidado.

En cuanto a no descuidar tal disciplina el puritano Thomas Brooks  nos dice: 


Sea frecuente en la oración privada, y no de vez en cuando solamente. Nunca hará cualquier ganancia de la oración privada sino es frecuente.

Y es que aquellos siervos que Dios ha usado han hecho de la oración algo esencial para sus vidas. En cuanto a Jonathan Edwards se dice lo siguiente:


“Hizo un secreto sus devocionales personales,” indicó uno de sus biógrafos, el Dr. Hopkins, “y por esta razón no se puede conocerlas en particular.   Pero se aclara que él era puntual, constante, y a menudo en la oración privada y que una parte de sus ejercicios religiosos fue dedicada a las consagradas y serias meditaciones sobre temas espirituales y eternos.”
“Se sabe por su diario personal que él oraba con regularidad tres veces al día.  Así lo hizo desde su juventud, sin importar si estaba viajando o se encontraba en su casa.  De lo que sabemos acerca de él, se aclara que invirtió mucho tiempo arrodillado, orando, y en leer con devoción la Palabra de Dios, meditándola.  Tales constantes y solemnes comuniones con Dios, en los ejercicios de la religión interior, hicieron brillar su cara ante los demás.”

J.C Ryle va un poco más alla y dice lo siguiente:

" Vuelvo a preguntar si oras, porque el hábito de la oración es una de las más seguras de marcas de un verdadero cristiano.Todos los hijos de Dios en la tierra son iguales en este aspecto. Desde el momento que hay algo de vida y realidad de su religión, oran. Así como el primer signo de la vida de un bebé cuando nace en el mundo es el acto de la respiración, así mismo el primer acto de los hombres y las mujeres cuando han nacido de nuevo es la oración.Esta es una de las marcas comunes de todos los elegidos de Dios ", claman a él día y noche." (Lucas 18:1.) El Espíritu Santo, que los convierte en criaturas nuevas, obra en ellos un sentimiento deadopción, y grita: "¡Abba, Padre." (Romanos 8:15.) El Señor Jesús, cuando les da vida, les da una voz y una lengua, y les dice: "No seas más un tonto”.Dios no tiene hijos tontos. Es una parte tan importante de su nueva naturaleza el orar, así como es de un niño el llorar. Ellos ven su necesidad de la misericordia y la gracia. Sienten su vacío y debilidad.No pueden hacer algo mas sabio que eso. Deben orar"

A estas alturas creo que hemos llegado a la conclusión, la oración es muy importante en nuestra vida cristiana. Oraciones que exalten a Dios, que busquen glorificar Su nombre.