jueves, 15 de enero de 2015

Breve estudio de la carta de Santiago (I)


La epístola de Santiago pertenece a la categoría de escritos bíblicos denominados epístolas generales.

Dicha epístola inicia así:
“Santiago siervo de Dios y del Señor Jesucristo” (1:1a)

De lo cual podemos considerar los siguientes aspectos:

A- ¿Quién es el escritor?
B- De cómo se identifica a sus lectores.
Veamos entonces el primer aspecto:
A- ¿Quién es el escritor?

El escritor se identifica como “Santiago” (en griego Jakobos). Este nombre aparece frecuentemente en el Nuevo Testamento.
Ejemplos:

Santiago, el hijo de Alfeo (Mt. 10:3)
Santiago, el hijo de Zebedeo (Hech. 12:1-2)
Y finalmente, Santiago, el hermano de Jesús (Mt. 13:55). Los eruditos están de acuerdo en que él, es el escritor de la epístola. Santiago se transformo en dirigente de la iglesia de Jerusalén después de la partida de Pedro (Hech. 12:17)

B- De cómo se identifica a sus lectores.

Santiago se identifica a sí mismo como “siervo de Dios y del Señor Jesucristo”. Lo cual nos recuerda las palabras de Jesús: “El hijo del Hombre no vino a ser servido sino a servir” (Mt. 20:38). Con humildad él elige el término “siervo” (esclavo) del Señor en vez de decir “soy hermano de Jesús”. Sin duda alguna, un ejemplo de humildad.

Algunas aplicaciones:

· El llamado a ser servidores de Cristo es para todo creyente.

· Un siervo debe estar dispuesto a obedecer.

· Un siervo vive para agradar a Su Señor.