martes, 3 de febrero de 2015

Una historia triste...

La siguiente es una ilustración...:

- Debe haber un problema, seguramente yo no estoy comprendiendo bien tus palabras.
- Has escuchado lo que es, no hay tal problema.
- Pero, ¿cómo?, después de todo este tiempo...
- Si
- Y ¿todo lo que hice?
- No te conozco.
- Pero si prediqué acerca de este lugar, di a conocer tu Nombre entre las naciones, cantaba esas alabanzas que exaltaban tu Nombre frente a los hombres.
- Apártate de mi.
- Señor, Señor..
-Hacedor de maldad, nunca te conocí.




(Lc. 13.25-27)
No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos.
Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?
Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.