jueves, 16 de abril de 2015

Ritos judíos en relación al nacimiento de Jesús



El Evangelio según San Lucas, nos muestra tres ritos judíos relacionados con el nacimiento de Jesús.

1. La circuncisión en el octavo día, era una práctica establecida desde el tiempo de Abraham

A la edad de ocho días será circuncidado entre vosotros todo varón por vuestras generaciones; asimismo el siervo nacido en tu casa, o que sea comprado con dinero a cualquier extranjero, que no sea de tu descendencia. (Gén. 17:12)
Al octavo día la carne del prepucio del niño será circuncidada. (Lev. 12:3)

Fue en el transcurso de esta ceremonia cuando se le puso oficialmente el nombre de Jesús, que ya el ángel había anunciado

cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, le pusieron por nombre Jesús, el nombre dado por el ángel antes de que El fuera concebido en el seno materno. (Lc. 2:21)

Se le dio el nombre de Jesús para describir la obra que venía a realizar. Jesús significa: YHWH es salvación. 

 Y dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque El salvará a su pueblo de sus pecados. (Mateo 1:21)

2. El segundo rito se celebró treinta y tres días después de la circuncisión de Jesús, este rito fue: la purificación de María.

Y ella permanecerá en la sangre de su purificación por treinta y tres días; no tocará ninguna cosa consagrada ni entrará al santuario hasta que los días de su purificación sean cumplidos (Lev. 12:4)

Según la Ley, tras el nacimiento de su hijo, las mujeres tenían que someterse al rito de la purificación que implicaba la presentación del sacrificio de un cordero y un pichón o una tórtola.

Cuando se cumplan los días de su purificación por un hijo o por una hija, traerá al sacerdote, a la entrada de la tienda de reunión, un cordero de un año como holocausto, y un pichón o una tórtola como ofrenda por el pecado. (Lev. 12:6)

No obstante, las familias pobres podían ofrecer solo dos pichones, que es lo que hicieron María y José indicando de este modo que eran pobres (Cf. Luc. 2:24)

3. El tercer rito consistió en la presentación de Jesús.

Cuando se cumplieron los días para la purificación de ellos, según la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor (como está escrito en la Ley del Señor: TODO VARON QUE ABRA LA MATRIZ SERA LLAMADO SANTO PARA EL SEÑOR) (Lc. 2:22-23)

Este ritual cuyo protagonista era el hijo primogénito de cada familia representaba una rememoración simbólica de la Pascua. Se evocaba la preservación de la vida de los primogénitos mediante el sacrificio del cordero pascual, una vida que era ahora consagrada a Dios. Consistía en el pago de cinco shekels (Num. 18:15-16).

Los últimos dos ritos se llevaron a cabo en el templo de Jerusalén, situado a unos 8km al norte de Belén.

Libro de referencia: "Jesús el Mesías: Un estudio de la vida de Cristo - Robert Stein"