lunes, 7 de septiembre de 2015

Resistiendo al mundo y sus deseos


Debemos resistir al mundo y a sus deseos, como creyentes no podemos hacer menos que esto. El escritor puritano Thomas Watson nos da algunas razones importantes para resistir:

Si somos cristianos, debemos ofrecer resistencia al mundo. "Ellos no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo." Juan 17:16. Recordemos que:
El mundo es engañoso: El mundo promete felicidad, pero da menos que eso. Nos promete a Raquel pero nos da a Lea. El mundo promete satisfacer nuestros deseos pero solamente son aumentados. El mundo da píldoras venenosas, envueltas en azúcar.

El mundo está contaminando: "La religión de Dios el Padre pura y sin mácula es la siguiente:... conservarse limpio de la corrupción del mundo." (Santiago 1:27). En primer lugar, contamina las conciencias de los hombres, y luego sus nombres.

El mundo está pereciendo: “El mundo se acaba con sus malos deseos" (1 Juan 2:17). El mundo es como una flor que se marchita mientras estamos oliéndole!

No debemos los creyentes intentar agradar al mundo, estamos en este mundo pero no pertenecemos a él, nosotros hemos sido redimidos para la alabanza de la gloria del Señor. Desechemos de nosotros las tendencias y pensamientos de este mundo. Que la palabra del Señor more en nosotros.