martes, 9 de febrero de 2016

5 excusas para no leer la Biblia




¿Te has fijado que al parecer, tenemos tiempo para muchas cosas, menos para aquellas que en realidad importan? Tenemos tiempo para comer, dormir, hablar por teléfono, salir a caminar, visitar a un amigo, etc. Pero ¿por qué no tenemos tiempo para nuestras disciplinas espirituales?.

Quiero enfocarme en una cuántas excusas por las cuales descuidamos una de las disciplinas más importante en nuestra vida: La lectura de la Biblia.

1. Hay cosas de la Biblia que no entiendo: Seguramente habrán muchas cosas que no entendemos a la primera lectura, pero hay muchas más que con la ayuda de Dios podemos comprender. Inicia leyendo, luego habrá tiempo para estudiar aquello que es más profundo.

2. No tengo tiempo, soy una persona con muchas responsabilidades:  Una mala excusa. Debemos ser buenos administradores. Dios en Su sabiduría ha formado los días, de tal forma que podemos tener tiempo para cualquier actividad.

3. La leo los Domingos en la iglesia local: Una pésima excusa. Bajo esa lógica ¿por qué comer todos los días?. La lectura de las Escrituras debe ser diaria, no está limitada a un día en especifico.

4. No soy líder en mi iglesia local: Una excusa muy ingenua. El mandato de escudriñar las Escrituras, no es exclusivamente para aquellos que tienen alguna función en la iglesia local. El mandato es para todos.

5. Mi relación con Dios es personal, no religiosa: Esta excusa, es un poco más moderna. Pareciera muy espiritual, pero todo lo contrario, es carnalidad total. Al decir que leer la Biblia es religiosidad, estamos diciendo que Dios se ha equivocado, que Su revelación especial no ha sido necesaria.


La lista de excusas puede ser aún más extensa. Pero quiero animarte a que abandones y te arrepientas de todas las excusas que puedan existir para no leer la Biblia, y empieces a hacerlo con la ayuda de Dios y para Su gloria.


¿Quieres conocer más a Dios? Lee las Escrituras, medita en ellas, estudia, memoriza, hazlas vida en ti.

Ésta generación necesita volver a las Escrituras y abandonar toda clase de misticismo pagano que ha hecho tanto daño, necesitamos que la Palabra nos edifique, nos exhorte, nos reprenda, nos guié. Hay temporadas de la vida en que vivimos confundidos, sin sentido y con cierta zozobra, la razón seguramente es que hemos olvidado los principios bíblicos. Nos hemos olvidado de Dios y Su palabra.

Busca tu Biblia, y pide al Señor que te ayude a iniciar esta disciplina gratificante de la lectura de Su palabra.