sábado, 4 de junio de 2016

Recuerda a tu Creador



Los años pasan tan rápido, parece que fue hace poco que eramos niños corriendo de un lado a otro, viendo caricaturas o tratando de colorear dentro de la línea. Pero, ahora eso es cosa del pasado. El tiempo no se detiene.

Salomón, escribe un consejo que debe ser considerado por personas de todas las edades:
Acuérdate de tu Creador ahora que eres joven y que aún no han llegado los tiempos difíciles; ya vendrán años en que digas: «No me trae ningún placer vivirlos.» (Eclesiastés 12:1 DHH)
 ¿Que implica recordar a nuestro Creador?

- Honrarlo y glorificar su nombre: Tienes vida, y ella debe ser utilizada para traer gloria y honra al Señor. No puedes vivir como desees, debes procurar que todo lo que haces o dices, lleve gloria y honor al Señor.

- Obedecer sus mandamientos: La obediencia postergada es desobediencia. Muchos dicen "lo haré mañana", "obedeceré mañana, pero por ahora...", ¿es nuestro el futuro?. Si no obedecemos hoy al Señor, no lo haremos mañana, ni dentro de diez años. Lo que acontecerá a aquellos que postergan la obediencia a Dios en el día de Juicio, será lamentación, tristeza, zozobra y crujir de dientes.

- Conocer Su palabra: Recordar a nuestro Creador, no es simplemente divagar respecto a Él y sus obras. Recordarlo, implica conocerlo, lo cuál únicamente puede ser a través de las Escrituras. Aparta tiempo, lee la Palabra de Dios, medita en ella, considera los Evangelios, los libros históricos, las profecías, mira en esos 66 libros la gloria del Hijo de Dios.

- Apartarse de lo malo: Dar gloria y honra a Dios, conlleva a apartarnos de lo malo. De toda especie de mal. El Señor nos auxilia mediante Su Palabra y el Espíritu, para que podamos vivir en santidad diariamente. El mundo y la falsa religión crean nuevas formas de poder seducir nuestros sentidos. Por ello, es necesario pedirle al Señor, que nos ayude a vivir cada día para Él.


No esperes a llegar a lecho de enfermedad o ser perseguido, para recordar al Señor. Hay muchos que cuando la crisis viene a sus vidas buscan más del Señor y su Palabra. Estimado lector, no esperes la tempestad para construir tu casa sobre la roca.