lunes, 8 de agosto de 2016

Juzgar con justo juicio



No juzguen por las apariencias; juzguen con justicia. (Juan 7:24 NVI)
No digan que algo está mal sólo porque así les parece. Antes de afirmar algo, deben estar seguros de que así es. (Juan 7:24 TLA)
Muchísimas veces he escuchado que juzgar es pecado. Algunos textos bíblicos para justificar tal posición son Romanos 2:1-2; Mateo 7:1 (dicho sea de paso, que estos versículos son usados fuera de contexto)

Cuando una falsa doctrina, es expuesta muchos cristianos dicen: "No juzguen."
Si es denunciado algún pecado como la homosexualidad, muchos cristianos y no cristianos dicen: No juzguen. ¿Por qué? Porque según ellos es pecado.

Tal razonamiento no es bíblico, las Escrituras nos exhortan a examinar, juzgar o discernir un asunto, con una única condición que se juzgue con justo juicio.

Y ¿cómo juzgar con justo juicio? Teniendo como fundamento las Escrituras.

J. C. Ryle, en su comentario de Juan dice: "No hay nada tan común como juzgar demasiado favorablemente o demasiado desfavorablemente la naturaleza y los actos a partir de la mera apariencia externa de las cosas"

Nuestro discernimiento o examinación debe estar plenamente respaldada por las Escrituras, no por nuestros criterios ni por nuestras preferencias.

Por ejemplo, si las enseñanzas del movimiento del evangelio de la prosperidad son tan denunciadas y son categorizadas como herejías, es porque las Escrituras las condenan.

En ese sentido, juzgamos con justo juicio cuando la regla es la Escritura.