lunes, 19 de septiembre de 2016

¿Por qué estudiar teología?



¿Por qué estudiar teología? ¿La teología ha venido a obstaculizar nuestra relación con Dios?

El término teología, está formado por dos palabras griegas: (theo) Dios, (logos) estudio. De tal modo que, teología viene a ser el estudio de Dios, o la doctrina de Dios. La palabra teología no es de uso exclusivo del cristianismo, ya que Aristóteles describió la teología como una de las ciencias más altas. Los Griegos también dieron el nombre de "teólogos" a poetas como Hesíodo y Orfeo, ya que ellos cantaban de los dioses y el origen de las cosas.

En el cristianismo, la palabra teología tiene una connotación de acercamiento a Dios y a las Escrituras. Durante mucho tiempo, los cristianos hemos creído que la fuente, el sujeto y el fin de la teología es Dios mismo. Es decir que, nuestro estudio es acerca de Dios y sus atributos. Con el pasar de los años esta definición se ha ido ampliando, de tal modo que, hoy se dice que la teología es el estudio de Dios y sus atributos y su relación con todo lo que existe.

Lamentablemente, la teología se ha visto de lejos por muchos grupos. La han llamado como "intelectualismo frío", diciendo con esto que, estudiar teología nos conduce a no experimentar y disfrutar de Dios. Michael Horton, desafía a estos grupos diciendo: "Muchos cristianos asumen que podemos experimentar a Dios en una relación personal sin la doctrina, pero eso es imposible. No puedes experimentar a Dios sin conocer quién es Él, que es lo que ha hecho, y quién eres tú en relación con Él. Aún nuestra más básicas experiencias y compromisos cristianos son teológicos. "Yo sólo amo a Jesús", dicen alguien. Pero ¿quién es Jesús? y ¿por qué lo amas?" [1]

Entonces, queda claro que el cristiano no puede escapar a la teología. Todo cristiano es un teólogo (posiblemente no en el sentido académico). Pero la pregunta sigue en pie, ¿por qué estudiar teología? He aquí 3 razones importantes.

Pero antes de ver estas tres razones, recordemos que nuestra teología proviene y se fundamenta principalmente en las Escrituras. 

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarg:uir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. (2 Timoteo 3:16-17)
Ahora, veamos tres razones por las cuales debemos estudiar teología.

1. Nos ayuda a superar nuestras percepciones erradas: Muchos creemos asuntos que no tienen nada o poca relación con lo que la Biblia nos enseña. Posiblemente estas percepciones se deban a interpretaciones erróneas o intereses propios. Pero, cuando estudiamos las Escrituras (hacemos teología) entonces nos damos cuenta que estamos equivocados y eso nos ayuda a encontrar el camino correcto.

2. Tener criterio y firmeza doctrinal: No lo sabemos todo, de hecho, los grandes eruditos teológicos no lo saben todo. Por ello, año con año hay más aportes al campo de la teología y eso implica que algunas enseñanzas o cuestiones doctrinales podrían ser reformuladas. Estudiar teología nos ayuda a considerar cuáles de estos aportes podrían ser beneficiosos y cuáles podrían ser perjudiciales. De ese modo (estudiando teología) mantenemos firmeza en lo que creemos y abonamos nuevos aportes de recientes estudios.

3. Nos ayuda a refutar la doctrina errada: Como lo mencioné en el punto anterior, cada vez más aparecen nuevos aportes o enseñanzas en el campo de la teología. Pero, algunos de estos aportes son perjudiciales para nuestro cristianismo. La historia así lo ha demostrado, como en los casos de Arrio, Pelagio, Nestorio, y otros.

Podemos concluir que, estudiar teología es beneficioso para el creyente, no hacerlo nos deja a merced del error y de cualquier viento de doctrina.



[1] Pilgrim Theology: Core doctrines for Christian Disciples, Michael Horton