lunes, 5 de septiembre de 2016

¿Qué debemos pensar sobre los herejes?


En este breve post responderemos a la siguiente pregunta: ¿Qué debemos pensar sobre los herejes?. Pero antes de tal respuesta, veamos el significado de la palabra hereje.

Hereje: Del gr. hairetikós, que elige; del lat. haereticu] Aquel que profesa doctrina contraria a los artículos de fe aceptados por la comunidad de los fieles. [1]
En todas las épocas, han existido herejes que se han opuesto con gran vigor a la palabra de Dios. Por ejemplo, la iglesia primitiva tuvo que hacer frente a los movimientos judaizantes y al docetismo (gnosticismo). Actualmente la Iglesia se enfrenta a formas modernas de tales movimientos, como la teosofía, la nueva era, el mormonismo, el evangelio de la prosperidad, entre otros. Los herejes han estado y estarán presente en la historia.

"Aprovechémonos, pues, también de los herejes, no para aprobar sus errores, sino para que, [...]nos hagamos más cautos y vigilantes, aun cuando a ellos no podamos volverlos a la salud." [2]

Consideremos algunos pensamientos respecto a los herejes. 

Los herejes eran o son personas que creen tener la razón.

"No eran personas que se inventaron una falsa doctrina para engañar a la gente sino personas convencidas de lo que decían era verdad."[3] Tal como Arrio y Marción quienes cuestionaron y negaban la divinidad de Jesucristo. Ellos aceptaban otros aspectos de las Escrituras, pero censuraban otro.

Actualmente hay muchas personas que creen tener la razón, cierran sus entendimientos a la verdad. De modo, que viven engañados y engañando a otros. 

Los herejes han servido para que la iglesia profundice en la doctrina.

"Para cada Arrio ha habido un Atanasio; frente a cada Leon X se ha puesto siempre un Lutero"[4]

Cuando el error ha surgido, la Iglesia dirigida por el Espíritu de Dios, ha reaccionado, formado y estableciendo los lineamientos doctrinales de acuerdo a las Escrituras. La herejía ha servido -en un sentido positivo- para despertar las mentes y profundizar en la verdad.

El poder de la herejía, se debe a que expone la verdad a medias.

La mentira es peligrosa, pero una verdad a medias, lo es más aún. 

Los herejes utilizan las mismas Escrituras para sostener sus afirmaciones. En el caso del arrianismo, ellos poseían una gran colección de referencias bíblicas para afirmar que Jesús no era divino. Sin embargo, la Iglesia demostró por medio de las Escrituras, que tal posición era un error, condenando así al arrianismo como una herejía.

Actualmente, muchos movimientos "cristianos" también utilizan la Biblia para defender y sostener sus particulares puntos de vista, tales como los Testigos de Jehová, los Unitarios, y recientemente la Nueva Reforma Apostólica y el neopentecostalismo.

Los herejes son un peligro para el creyente, pero a la vez nos ayudan a buscar la verdad y a exponerla a otros para que no sean engañados. 

"Os exhorto, pues, aunque no yo, sino el amor de Jesucristo, que toméis sólo el alimento cristiano, y os abstengáis de toda hierba extraña, que es herejía; porque estos hombres incluso mezclan veneno con Jesucristo, imponiéndose a los otros con la pretensión de honradez y sinceridad, como personas que administran una porción letal con vino y miel, para que uno no lo reconozca, y no tema, y beba la muerte con un deleite fatal." [5]


[1] De Andrade, Diccionario Teológico: Con un Suplemento Biográfico de los Grandes Teólogos y Pensadores
[2] Alfonso Ropero, Lo mejor de Agustín de Hipona
[3] No creáis a todo espiritu, Justo L. Gonzalez
[4] Historia del Cristianismo, John Fletcher Hurst y Alfonso Ropero
[5] Carta a los Trallanos, Cartas de Ignacio