martes, 7 de marzo de 2017

Meditaciones en el evangelio según Marcos: El reino de Dios


Marcos enfatiza tres ideas en la predicación de Jesucristo:

a) El tiempo se ha cumplido
b) El reino de Dios se ha acercado
c) El llamamiento al arrepentimiento y a creer en el Evangelio

De la primera idea, ya nos ocupamos anteriormente. Sigamos con la segunda.

El concepto del reino de Dios es fundamental en el Evangelio. Aunque el término “reino de Dios” no aparece en el Antiguo Testamento o la literatura apócrifa, la idea es abundantemente presentada. En el Antiguo Testamento, encontramos las siguientes alusiones:
El Señor reinará para siempre jamás. (Éxodo 15:18)
El Señor se sentó como rey cuando el diluvio; sí, como rey se sienta el Señor para siempre. (Salmos 29:10)
Yo soy el Señor, vuestro Santo, el Creador de Israel, vuestro Rey. (Isaías 43:15)
Si el reino de Dios, es excluído del evangelio, el evangelio mismo pierde sentido. Ya que debemos recordar que estas son las buenas noticias (evangelio) de que Dios ha vencido y reina.

George Eldon Ladd, define el reino de Dios como “el gobierno redentor de Dios dinámicamente activo para instaurar su reinado entre los hombres, y [afirma] que este reino, que aparecerá como un acto apocalíptico al final de los tiempos, ha entrado ya en la historia humana en la persona y misión de Jesús para vencer el mal, liberar a los hombres de su poder y llevarlos a las bendiciones del reino de Dios” [1]

El reino anunciado por los profetas, ya estaba teniendo lugar. El reino de Dios es una realidad presente y a la vez una esperanza futura. 

Jesús por medio de su persona, señales y milagros muestra que el reino de Dios ya está aquí (Mat. 12:28; Lucas 11:20) y a la vez nos habla de un reino futuro (Mat. 8:11; Mat. 20:21)

“Cuando Jesús proclamó la venida del Reino de Dios, lo hizo con el trasfondo del pensamiento hebreo-judío, que consideraba a los hombres como viviendo en una situación dominada por el pecado, el mal y la muerte, y de la que necesitaban ser rescatados. Su proclamación del Reino incluye esperanza, que se remonta a los profetas del Antiguo Testamento, que prevé un nuevo siglo en el que todos los males del siglo antiguo se verán purificados, por la acción de Dios, de su existencia humana y terrenal”.[2]

En el siguiente post, veremos que implicaciones tiene el reino de Dios actualmente para nosotros y algunas ideas erradas sobre el reino de Dios.



[1] The presence of the future: The Eschatology of Biblical Realism, George Eldon Ladd, citado en Comentario NVI, Marcos, David E. Garland.
[2] Teología del Nuevo Testamento, George Eldon Ladd.