viernes, 4 de abril de 2014

Dios dice...



Dios dice que si sigues haciendo esto o aquello vendrá esto sobre ti.
Dios dice que debes ofrendar aún más.
Dios dice que me des tu celular,
Dios dice...

Esa expresión "Dios dice" se utiliza muy a menudo en los círculos carismaticos/pentecostales/neo-pentecostales, y esto ha ocasionado grandes males y desaciertos, peor aún, muchas personas han vivido con una esperanza en algo fantasioso, algo que jamás tuvo fundamento. Una esperanza hecha de humo, que desapareció y que nunca llegó a ser realidad.

¿Pero será que Dios ya no habla, así como lo hizo en los tiempos antiguos? ¿Por qué limitar a Dios?, esos podrían ser cuestionamientos que surgirían, sin embargo, veamos por lo menos el porque podemos estar seguros que el consejo de Dios -perfecto y santo- lo encontramos en las Escrituras:

1. Porque ellas fueron inspiradas por Dios: "Toda Escritura es inspirada por Dios" (2 Timoteo 3:16).

2. Las Escrituras es "la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones." ( 2 Pedro 1:20).

Escritores conservadores y puritanos apoyan esta información, toda la revelación se encuentra en las Escrituras. La Confesión de fe de Westminster añade que:
“El consejo completo de Dios tocante a todas las cosas necesarias para su propia gloria y para la salvación, fe y vida del hombre, está expresamente expuesto en las Escrituras, o se puede deducir de ellas por buena y necesaria consecuencia, y, a esta revelación de su voluntad, nada ha de añadirse, ni por nuevas relaciones del Espíritu, ni por las tradiciones de los hombres.”
En las Sagradas Escrituras encontramos el perfecto y pleno consejo de Dios. 

Las personas que a menudo utilizan esa expresión "Dios dice" a menudo son movidas por sus emociones, por el éxtasis del momento o por razones manipuladoras. Lo peor de estas expresiones -que supuestamente vienen de Dios (si eso no lo hace peor)- es que en muchas maneras son contradictorias a la palabra de Dios.

Spurgeon diría (dijo) en cuanto a este asunto:

“Nunca sueñes que eventos se revelan a ti desde el Cielo, o puedes llegar a ser como esos idiotas que se atreven a imputar sus locuras flagrantes al Espíritu Santo. Si sientes que tu lengua te pica para decir tonterías, sígueles su rastro al diablo, no al Espíritu de Dios. Lo que ha de ser revelado por el Espíritu para que cualquiera de nosotros ya está en la Palabra de Dios – Él no añade nada a la Biblia, y nunca lo hará. Que las personas que tienen revelaciones de esto, aquello y lo otro, vayan a la cama y vuelvan en sí. Sólo me gustaría que sigan el consejo y ya no insulten al Espíritu Santo colocando sus tonterías ante Su puerta.”

Es necesario volver nuestro corazón a las Escrituras, en ellas encontraremos la Voz de Dios.