miércoles, 28 de mayo de 2014

Las doctrinas de la gracia y nuestro corazón.


El presente escrito no es extracto de un libro, ni mucho menos una exposición erudita.
Es mas bien una reflexión, de un asunto que podemos llegar a ver en nuestra realidad. Y permitame iniciarlo con una pregunta ¿no es hermoso el contenido bíblico de las doctrinas de la gracia? ¿glorificamos a Dios cuando vemos como Él nos ha escogido y nos preserva? Claro que glorificamos a Dios y nos llenamos de asombro ante Su amor y gracia.

Sin embargo tan real como esto, es el hecho de que puede que estas doctrinas lleguen a corazones meramente como una teoría, frases y palabras llenas de mucho "tecnicismo teológico" pero en ese corazón el pecado sigue reinando, es una vida que vive según los deseos de la carne pero que al verlos y escucharlos sentimos que hablan el consejo de la palabra de Dios. ¿Puede alguien hablar de la maravillosa palabra de Dios, sin este conocer a Dios? ¿Puede alguien exponer las doctrinas de la gracia y tener apariencia de piedad pero vivir lejos de Dios? Ciertamente que si.

Los argumentos en contra de ese tipo de personas pueden oírse: "seguramente es un falso maestro", "un no-elegido" "alguien que necesita arrepentirse", y así muchos podemos opinar pero veamos el peligro de este asunto, el cual es que se llegue a pensar que por el conocimiento disfrutemos de la salvación. Que por saber mucho de teología, de escritores reformados o puritanos seamos salvos o estemos disfrutando del don de Dios, a saber, su gloriosa redención. 
Pero, cuan profundas y sencillas son las palabras inspiradas por Dios las cuales dice: "que somos salvos por gracia". No por el conocimiento, no por saber esto o aquello, sino por gracia. Hay varios estudiantes de teología que desconocen del Dios que hablan. Cuan necesario es examinar nuestra fe cada día.

Respetables hermanos, las doctrinas de la gracias son hermosas y profundas, pero si no conocemos la GRACIA y a Jesucristo, es mera teoría.