miércoles, 4 de junio de 2014

¿Conocimiento sin transformación?




Cierto día dijo algo así: “Me temo que muchos de ustedes se encuentran camino a un sufrimiento sin fin, y no lo están haciendo de la misma manera que muchos de sus compatriotas que nunca concurren a la iglesia sino que quedan en casa o en la calle. Podría decirse que hay una manera escocesa de irse al infierno, y parece que es ésta: Tiene usted en su mente el Catecismo Breve, su Biblia en una mano, el pan de la comunión recibida de su ministro en la otra, pero el mundo en su corazón; y el final sera el fuego del infierno “a menos que te arrepientas” (Puestos sus ojos en Jesús -William Reid)

Muchas personas conocen de la Biblia, comprenden las doctrinas biblicas. Refutan cualquier herejía que menoscabe la gloria de Dios. Tan cierto es también el hecho de que en muchos casos, el corazón sigue corrompido pero vestido de religión, ataviado de conocimiento teológico.

Cuan importante y valioso es el conocimiento teológico pero es más importante que esas verdades calen, partan, quebranten nuestro corazón a tal medida que andemos en una "santa y piadosa manera de vivir" ( Cf. 2 Pedro 3:11)