domingo, 22 de junio de 2014

Descripción general de la Doctrina Calvinista



De acuerdo con el calvinismo:

La salvación se logra por la omnipotencia del Dios trino. El Padre escogió a un pueblo, el Hijo murió por ellos; el Espíritu Santo hace efectiva la muerte de Cristo al traer a los elegidos a la fe y el arrepentimiento, lo que provoca que obedezcan voluntariamente el Evangelio. El proceso entero (elección, redención, regeneración) es la obra de Dios y es por gracia solamente. Así Dios, no el hombre, determina quienes serán los destinatarios del regalo de la salvación.

Por otra parte, el calvinista cree que el hombre no tiene parte en su propia salvación; que Dios es supremamente soberano.

Cuando la pregunta se refiere a la justicia, vemos cuan frecuente y ansiosamente la Escritura nos exhorta a dar toda la gloria a Dios ... Durante el tiempo que un hombre tiene algo, por pequeño que sea, que decir en su defensa, siempre descuenta algo de la gloria de Dios ... Recordemos, por tanto, que en toda la discusión respecto a la justificación de la gran cosa que debe ser atendido es  que el hombre no puede reclamar una sola partícula de justicia de sí mismo, sin que al mismo tiempo se aparte de la gloria de la justicia divina. (Institución de la Religión Cristiana - Juan Calvino)

Los cinco puntos del Calvinismo
Este sistema de teología fue reafirmado por el Sínodo de Dort en 1619 como la doctrina de la salvación contenida en las Sagradas Escrituras. El sistema fue en se tiempo formulado en "cinco puntos" en respuesta a los no bíblicos cinco puntos presentados por los arminianos a la Iglesia de Holanda en 1610.

Los cinco puntos del calvinismo son fáciles de recordar por el acróstico  TULIP (tulipán):

T-Depravación Total (Incapacidad Total)
U- Elección Incondicional
L-Expiación Limitada (Redención Particular)
I-Gracia Irresistible
P-Perseverancia de los Santos