lunes, 7 de julio de 2014

¿Religioso?


Frecuentemente se escucha esa palabra en los círculos cristianos, al parecer se atribuye dicho calificativo a aquellas personas que de ciertas formas quieren parecer o hacer cosas que le hagan ver agradable a Dios. También parece aplicar a aquellas que dan su servicio a Dios de una manera superficial.

1. ¿Qué es religión?

Según la etimología, viene del verbo latino religare, que significa «volver a unir, enlazar, relacionar», en este caso a los hombres con Dios.

Un comentario de Juan Calvino en su magna obra “La institución de la religión cristiana”:
Nosotros, sin discusión alguna, afirmamos que los hombres tienen un cierto sentimiento de la divinidad en sí mismos; y esto, por un instinto natural. Porque, a fin de que nadie se excusase so pretexto de ignorancia, el mismo Dios imprimió en todos un cierto conocimiento de su divinidad, cuyo recuerdo renueva, cual si lo destilara gota a gota, para que cuando todos, desde el más pequeño hasta el mayor, entiendan que hay Dios y que es su Creador, con su propio testimonio sean condenados por no haberle honrado y por no haber consagrado ni dedicado su vida a su obediencia. Ciertamente, si se busca ignorancia de Dios en alguna parte, seguramente jamás se podrá hallar ejemplo más propio que entre los salvajes, que casi no saben ni lo que es humanidad. Pero - como dice Cicerón, el cual fue pagano - no hay pueblo tan bárbaro, no hay gente tan brutal y salvaje, que no tenga arraigada en sí la convicción de que hay Dios. Y aun los que en lo demás parecen no diferenciarse casi de los animales; conservan siempre, sin embargo, como cierta semilla de religión. En lo cual se ve cuán adentro este conocimiento ha penetrado en el corazón de los hombres y cuán hondamente ha arraigado en sus entrañas. Y puesto que desde el principio del mundo no ha habido región, ni ciudad ni familia que haya podido pasar sin religión, en esto se ve que todo el género humano confiesa tácitamente que hay un sentimiento de Dios esculpido en el corazón de los hombres. 

La religión es aquello que el hombre hace en búsqueda de Dios. Por lo tanto todos somos religiosos, en el sentido implícito. Las diversas religiones, surgen de las diversas interpretaciones que el hombre ha deseado darle a Dios y Su palabra, en el peor de los casos son también el resultado de la negación de Dios.  El ser humano es religioso por naturaleza.
A pesar de esta definición, el término “religioso” sirve para enmarcar conductas o actitudes de aparente espiritualidad.

2. ¿Qué es la religiosidad?
Podría definirse como: el hombre tratando de ACERCARSE A DIOS (por esfuerzo humano, buenas obras, ritos, tradiciones, sacramentos, etc.). Emplea sus fuerzas, su conocimiento para alcanzar lo inalcanzable, pretende abrazar el horizonte.

Sin embargo Cristo es el camino para ir al Padre (Juan 14:3), nuestra salvación se basa     en lo que ÉL hizo por los escogidos en la cruz (1 Pedro 3:18). 
Sin Cristo, tendríamos una religión muerta, que no ofrece esperanza, que no tiene ningún valor.

3. El uso de la palabra “religioso”.

El uso acertado: Cuando hacemos cosas por querer ganar más la atención de Dios y que Él nos conceda lo que nosotros queremos, sin considerar Su voluntad y Su palabra. Servimos, hacemos muchas cosas para ganar, y que se conceda lo que buscamos. Sin embargo nuestro corazón está lejos de Él, hacen eco aquellas palabras “este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí” (Cf. Mateo 15:7-9)


El uso sensacionalista:

Es cuando tachamos a todos aquellos que procuran vivir una vida integra y agradable delante de Dios como “simples religiosos legalistas”.
El religioso para estos libertinos es aquel que:
  • Toma muy en serio la autoridad de la Biblia.
  • Cree que hay un solo mediador entre Dios y el hombre: Jesucristo.
  • Tiene una aversión total al pecado.
  • No puede y quiere tener amistad con el mundo.


Todos aquellos que reúnan estás características- para aquellos que viven según la carne-  son religiosos.


Como podemos ver la palabra religioso, puede ser usada de una manera adecuada pero lamentablemente en nuestros tiempos en un mundo perverso y donde más comunidades cristianas se ven afectadas por el pecado y la apostasía, el religioso podría llegar ser aquel que desea vivir en integridad para la gloria de Dios.