lunes, 1 de septiembre de 2014

Elegidos por Dios


Te he elegido!
(George Mylne, - 1854)

"No temas, te he elegido!" Isaías 41: 9, 10
Lector cristiano, Dios te dice: "Yo te he elegido!" Este es un gran misterio - pero es una verdad consoladora. Dios no te dice por qué te eligió. Él sólo te dice una verdad. No es para que usted cuestione, o para reducir el tamaño de ella - sino para que lo recibas, y seas agradecido.

Dios era libre de amarte - o libre de detestarte.
Él era libre de elegirte - o libre de rechazarte.

Él dice: "Yo te he elegido!" Creamos lo que Dios dice, y regocigemonos. "Antes que los montes fuesen engendrados, antes de que Él fo
rmase la tierra y el mundo," Dios te había escogido! "Desde la eternidad y hasta la eternidad, Él es Dios." Desde la eternidad y hasta la eternidad te amaba – Te escogió -
Si, Dios dice: "Yo te he elegido", lo dice. . .
  para animarte;
  esforzarte;
  santificarte;
para que puedas descansar sobre el pacto eterno, ordenado en todas las cosas y seguro, que puede apartar la mirada de usted mismo, y vea que la salvación es por completo del Señor.

Dios os ha escogido, "no de acuerdo con sus obras, sino según el propósito suyo y la gracia que os fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos." (2 Timoteo 1: 9.)

Al saber que eres escogido de Dios tu eres. . .
  amado en Cristo;  
  llamado en Cristo;
  salvado en Cristo!

Aquí está tu fundamento; aquí tu esperanza; aquí tu seguridad: estabas "elegido en Cristo antes de la fundación del mundo!"

Esto es para humillarte -, así como para exaltarte
Esto es para hacerte llorar -, así como hacer que te regocijes.
Eres  vil en ti mismo - pero elegido para el honor indescriptible!
Tú eres pobre en ti mismo - pero escogido para riquezas indescriptibles!
Estás desnudo en ti mismo - pero elegido para la gloria eterna!


Hijo de Dios, nunca pierdas de vista esta preciosa verdad. Dios nos lo ha revelado para que nos deleitemos en ella. Que esta sea la joya más brillante de la corona - este sea el más dulce afecto en tu corazón - que Dios te dice: "No temas, te he elegido!"