jueves, 26 de marzo de 2015

David y la adoración



"Bienaventurado el varón" (Salmo 1:1a)

"David fue sin duda el más grande líder de adoración y escritor de himnos que el mundo haya conocido jamás. De todos ellos, él es el único uno de los cuales se dice que él era un hombre conforme al corazón de Dios (1 Sam. 13:14).

Nadie puede leer los salmos sin reconocer que se trataba de un hombre que “clamaba delante de Dios” (Sal. 42: 1) y al mismo tiempo era completamente dedicado a la Palabra de Dios (la Ley de Dios, Sal. 119) en su totalidad. Nunca el pueblo de Dios tuvo en sus manos un libro de himnos como esté, él cuál es completamente inspirado por Dios
Nunca ha habido un libro de adoración tan poderoso y efectivo que proclame la Gloria, la Rectitud, la misericordia, la gracia y la belleza de Dios. Ninguno ha declarado de manera veraz la pecaminosidad del hombre y su completa dependencia de la Obra de Dios en su vida. Y nunca ha habido una respuesta tan hermosa, elegante y completa desde el corazón del hombre a la gracia y misericordia de Dios.

David nos instruye respecto a la adoración. Él comienza este gran y noble de libro de adoración con las palabras:
"Bienaventurado el hombre. '

Adoración, en la mente de David, comienza en el corazón de la persona que ve, entiende, capta, y abraza la idea de que él es y ha sido bendecido por Dios.

La adoración es la respuesta del corazón de un verdadero santo de Dios, al Dios que es objeto de su devoción total y completa. Es una actividad que comienza en el corazón de una persona cuya perspectiva de toda la vida se ha cambiado por el poder regenerador de Dios"

- Larry Dean

Usado con permiso.