miércoles, 24 de junio de 2015

Glorificando a Dios mientras tomamos un café




Libremente puedo decir que me encanta beber café, lo bebo sin azúcar y muy cargado. Así como debe ser un buen café.
Dejando a un lado mis gustos personales, ¿cuál es la relación que tiene la gloria de Dios con tomar un café?
Quiero invitarte a un café y a que podamos comprender esta relación de glorificar a Dios no solamente con tomar un café sino con cada aspecto de nuestra vida.

Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1 Cor. 10:31)
El texto citado anteriormente pareciera bastante claro ¿no? Podríamos decir: "Muy bien, lo que haga, coma o beba debo hacerlo para la gloria de Dios. Fin". Sin embargo ese pensamiento nos deja insatisfechos y no nos acerca a la realidad del asunto. Así que sigamos y veamos qué podemos aprender de este texto:

¿ Por qué Pablo escribió "si coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios"?
La iglesia en Corintos estaba pasando por problemas morales, doctrinales, culturales y religiosos. Había entonces un ambiente muy difícil y por estas razones -las cuales son muy extensas y no puedo abordar en este post- el apóstol Pablo inspirado por el Espíritu de Dios escribe esta carta para abordar todas esas problemáticas.

Cuando Pablo escribe: "si coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios", está abordando un problema que esta sucediendo en la iglesia de Corintos. Los creyentes se encontraban en una sociedad totalmente pagana, y seguramente los amigos o familiares de los creyentes formaban parte de la misma.

Si algún incrédulo os invita, y queréis ir, de todo lo que se os ponga delante comed, sin preguntar nada por motivos de conciencia (1 Cor. 10:27)
Los creyentes podían aceptar la invitación a compartir con los incrédulos, de paso podía ser una buena oportunidad para hablar de Jesucristo. Sin embargo el apóstol Pablo advierte:
Mas si alguien os dijere: Esto fue sacrificado a los ídolos; no lo comáis, por causa de aquel que lo declaró, y por motivos de conciencia (1 Cor. 10:28)

Los creyentes podían participar de una buena comida con los incrédulos, sin embargo, sí el incrédulo decía: "Sabes, está carne que vamos a degustar fue dedicada a tal ídolo", en ese justo momento el cristiano debía abstenerse de comer. El motivo de su abstención era honrar el nombre de Dios ante los cristianos débiles o del mismo incrédulo que lo había invitado a comer.

Pablo quería instruir a que la libertad cristiana no fuese una excusa para desacreditar el nombre de Jesucristo entre los inconversos. El apóstol finaliza su instrucción diciendo: "Si pues [por tanto] si coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios (1 Cor. 10:31)

De tal forma que, todo lo que los cristianos hacen debe exaltar a Dios.

"No podremos glorificar a Dios, a menos que nuestras vidas estén en armonía con él y sus preceptos. Ningún rasgo de nuestra conducta debe impedir que la gloria de Dios se refleje a través de nosotros." - S. Kistemaker
¿ Y que relación tiene esto con tomar un café?
La relación consiste en que debemos glorificar a Dios por sus bondades hacia nosotros, todo lo que poseemos, o tenemos o hacemos es gracia a su gloriosa misericordia, por lo tanto todo lo que hagamos o digamos por muy mínimo que sea, debe reflejar que somos hijos de Dios.


Cuando tomas café, ¿agradeces a Dios? o cuando estás en la fila en el banco ¿te comportas impacientemente y haces comentarios negativos de las personas que trabajan ahí o utilizas ese momento para pensar en la misericordia del Señor?

Cuando viajas en autobus, ¿murmuras por el ambiente, por las personas, etc o das gracias a Dios porque te permite viajar?

Cuando obtienes un logro, ¿reconoces a Dios o exaltas tus habilidades?

¿Cuando predicas, cantas, o haces algo en tu iglesia, te gusta ser reconocido o que Dios sea exaltado?

Nuestro principal objetivo en nuestra vida debe ser exaltar la gloria de Dios
Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén. ( 1 Pedro 4:11)