sábado, 8 de agosto de 2015

Predicadores aduladores




¿Qué es adulación?

"Alabanza exagerada y generalmente interesada que se hace a una persona para conseguir un favor o ganar su voluntad."
 
Hoy en día, hay muchos predicadores que hacen uso de la adulación, dicen cosas a sus oyentes como: “generación de campeones”, “siervos ungidos”, “grandes guerreros”, etc. Lejos de esos adjetivos se encuentra algo aún más peligroso y es cuando estos predicadores, hacen de sus enseñanzas o sermones una enciclopedia de elogios o reconocimientos a sus oyentes. Peor aún, omiten predicar algo que pueda hacer sentir incomodo u ofender al oyente, en algunos lugares no se oye a estos predicadores hablar del infierno o el pecado, mucho menos de la santidad o la gloria de Dios. Los temas frecuentemente van orientados al éxito, a como ser influyente y prosperado, a usar el poder que hay en las palabras, etc.
En definitiva este tipo de predicador hará todo lo posible para quedar bien con sus oyentes.

En el Antiguo Testamento se nos habla de un adulador, hijo de un rey, el cual deseaba usurpar el lugar de su padre, su nombre era Absalón, vea lo que nos dicen las Escrituras:

Pasado algún tiempo, Absalón consiguió carros de combate, algunos caballos y una escolta de cincuenta soldados. Se levantaba temprano y se ponía a la vera del camino, junto a la entrada de la ciudad. Cuando pasaba alguien que iba a ver al rey para que le resolviera un pleito, Absalón lo llamaba y le preguntaba de qué pueblo venía. Aquél le decía de qué tribu israelita era, y Absalón le aseguraba: «Tu demanda es muy justa, pero no habrá quien te escuche de parte del rey.» 4 En seguida añadía: «¡Ojalá me pusieran por juez en el país! Todo el que tuviera un pleito o una demanda vendría a mí, y yo le haría justicia.»
Además de esto, si alguien se le acercaba para inclinarse ante él, Absalón le tendía los brazos, lo abrazaba y lo saludaba con un beso. Esto hacía Absalón con todos los israelitas que iban a ver al rey para que les resolviera algún asunto, y así fue ganándose el cariño del pueblo. (2 Samuel 15:1-6)

¿Puede notar la relación entre la adulación y el cariño del pueblo? Claro que sí, el pueblo estaba sintiendo afecto por Absalón ya que él los trataba muy bien, sin protocolo alguno, con muestras externas de cariño, etc. A simple vista pareciera que Absalón es muy noble, sin embargo todos esos elogios, toda esa aparente preocupación por el pueblo, era para obtener sus rebeldes objetivos.

De igual forma el predicador adulador, omitirá todo aquello que pueda hacer sentir mal a sus oyentes (aunque sea la verdad) y en vez de eso, centrará sus sermones sobre temas más atractivos, a manera de retener a sus oyentes y ser amado por todos.

¿Pero qué dijo Jesucristo respecto a esto?
“¡Ay de ustedes cuando todos los elogien!
Dense cuenta de que los antepasados de esta gente trataron así a los falsos profetas.”
(Lc 16:26)

El comentarista Hendriksen dice: Lo que Jesús está diciendo equivale a esto: “Cuando todos hablan bien de vosotros debe ser porque vosotros sois un adulador engañoso y servil” y agrega “Cuando todos los hombres hablan bien de vosotros debe haber algo malo en vosotros. No estáis tomando una posición de respaldo a la verdad. Vosotros no estáis sirviendo de bendición. Estáis cavando vuestro propio sepulcro.

Como podemos ver, ser elogiado o aceptado por todos, no es una buena señal, al contrario es una alerta de que muy posiblemente estamos tergiversando la verdad para quedar bien con todos.

Para evitar ser este tipo de predicador, debemos predicar sin temor, hablando en amor lo que Dios nos ha revelado en Su Palabra. Habrá personas que estimarán nuestra entrega a la verdad, pero también habrá otros a los cuales no seremos de mucho agrado.


¿Deseamos ser un “obrero aprobado por Dios” o un obrero aprobado por los hombres?