martes, 22 de septiembre de 2015

Breves ideas para nuestro estudio bíblico



Antes de que leas esto, debo advertirte, que el estudio de las Escrituras requiere esfuerzo y constancia y sobre todo el auxilio del Señor, ya que sin Su guía, nuestro estudio sería infructífero
Comparto contigo algunas ideas prácticas que nacen de mi corta experiencia en el estudio bíblico, espero poder motivarte a leer y estudiar las Sagradas Escrituras.

Te presento estas ideas:

1. Usa la tecnología a tu favor.
La tecnología sin duda es una herramienta que puede ayudarnos a nuestro estudio bíblico. Aplicaciones como Evernote, JotterPad, o incluso la aplicación por default de Notas en nuestro dispositivo móvil, pueden ayudarnos a nuestro estudio. En ellas podrás guardar alguna idea respecto a tu lectura, o llevar un registro, en el cual especifiques la fecha, la porción leída, ideas a estudiar, ideas devocionales, estructura del pasaje (palabras repetidas, palabras desconocidas, etc).

2. No busques lo complejo…ya llegará su tiempo.

Cuando empezamos a estudiar las Escrituras, casi siempre nos emocionamos y queremos empezar a estudiar temas complejos como el milenio, los dones, etc y se deja a un lado los fundamentos. Debemos empezar con las doctrinas esenciales, Jesucristo y su obra, La Regeneración, etc. Para los temas complejos, ya tendremos tiempo, pero primero debemos sentar las bases.

3. El estudio bíblico es para edificarte y edificar a otros.

Lamentablemente otro grave problema de nuestro estudio bíblico, es cuando perdemos de vista el propósito. ¿Cuál es el propósito de estudiar la Biblia? ¿Saber más? ¿Conocer a Dios? ¿Ser reconocido como maestro? La realidad nos dice, que son muchos los cuales se han envanecido con el conocimiento, y no tienen otro motivo más que sentirse superior a otros. Cuidado, eso es algo que Dios subraya como pecaminoso.

4. Ser constante.
El estudio bíblico debe ser parte de nuestro día a día, y eso requiere que te esfuerces y seas responsable.

5. Invierte en tu conocimiento.

¿Te gustan las bebidas carbonatadas, como la Coca-Cola? ¿Cuánto gastas semanalmente en comprar de ese tipo de bebidas? Sea mucho o poco, te darás cuenta que es dinero. Y por lo tanto es una inversión, que con el tiempo nos traerá complicaciones en nuestra salud. Ahora, ¿por qué no invertir en nuestro conocimiento, que es mucho más provechoso? Siendo más claro ¿por qué no comprar libros (y buenos libros)? Dios ha dotado a su Iglesia con maestros, y muchos de estos hombres, han publicado libros que sin duda son de mucha edificación.

Estas son algunas ideas relacionadas al estudio bíblico, ideas prácticas que pueden ayudarte en tu camino.


R.C. Sproul escribió:

“El mensaje básico de la Biblia en tan sencillo y claro que hasta un niño lo puede comprender. Sin embargo, para entender adecuadamente la carne de la Escritura se requiere de una cuidadosa atención y estudio.”