lunes, 5 de octubre de 2015

¿Cómo Sherlock Holmes puede ayudarnos a realizar una buena exégesis?



Hace unas semanas empecé a leer “Las nuevas aventuras de Sherlock Holmes” y debo decirles que esas historias son muy entretenidas e interesantes. En dichas aventuras podemos ver a Holmes el investigador más minucioso de Londres y a Watson su compañero de siempre, resolviendo casos llenos de misterio y suspenso. ¿Qué tiene que ver ese personaje ficticio con la exégesis? Déjame responder esa pregunta con algunos paralelismos.

Necesitamos hacer buenas preguntas:

En todos los casos, Sherlock hace preguntas a sus clientes, algunas inesperadas para ellos mismos, pero las preguntas y sus respuestas son claves para el desarrollo de la investigación. Un buen estudiante de la Biblia, debe hacer buenas preguntas al texto.

Tengo seis honestos amigos
(me enseñaron todo lo que sé);
sus nombres son Qué y Por qué y Cuándo
y Cómo y Dónde y Quién.

Necesitamos tener los ojos muy abiertos:

Sherlock tiene una mirada perspicaz, atenta a los detalles más inadvertidos. El estudiante de la Biblia debe ser perspicaz, tener sus ojos abiertos a la estructura del texto, las comas, los puntos, las transiciones en el texto, todo eso es clave para el estudio eficaz de la Escritura.

Necesitamos ser perseverante:

En algunos casos que Sherlock y Watson tuvieron que resolver, había piezas que no encajaban, fechas, lugares, personajes, etc. Sin embargo, fueron perseverantes a la hora de resolver tales casos.
El estudiante de la Biblia encontrará temas o pasajes los cuales parecerán muy difíciles, pero no por ello debe desistir de la magna tarea de escudriñar la bendita palabra de Dios.

Necesitamos buenas herramientas:

Está de más decir que los investigadores necesitan buenas herramientas para resolver sus casos. De la misma forma, los estudiantes de la Biblia necesitan buenas herramientas, como libros, diccionarios, concordancias, etc (y no hay excusa, en Internet se pueden encontrar recursos gratis).

Y por último

Necesitamos la guía del Espíritu Santo.


Y en este punto, no hay paralelismo alguno.
Como estudiantes de la Biblia necesitamos que el Señor nos guíe para el entendimiento de las Escrituras.

"Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir." (Juan 16:13)