lunes, 21 de diciembre de 2015

3 estrategias para luchar contra los malos pensamientos




Hay un antiguo refrán que dice: "una mente desocupada es taller de maldad". Y siendo realista, el refrán, podría ser muy cierto, ya que los pensamientos pueden llevarnos a situaciones dañinas para nosotros mismos. ¿Qué podemos hacer?

Hay algunas ideas que debemos considerar, para lidiar con estos malos pensamientos. Pero antes de todo, definamos que son los malos pensamientos.
De manera breve, se podría decir que los malos pensamientos, son todos aquellos pensamientos contrarios a Dios y a Su palabra, contrarios a la moral, contrarios a la bondad y benignidad.

Teniendo claro esto -ya sea de manera conceptual o por la experiencia misma- veamos que podemos hacer para lidiar contra estos malos pensamientos. A continuación tres estrategias que pueden ser útiles:

Mantente ocupado

Haz algo productivo. Lee, sal a caminar, habla con Dios respecto a esos pensamientos, comparte con tus amigos y hermanos en Cristo. En nuestra agenda, no debe existir ese "tiempo de ocio", en el cuál nos quedamos solamente contemplando nuestra respiración. Evitemos eso, ya que nos podría llevar a gestar ideas erróneas.

Lee y memoriza la palabra de Dios

Somos capaces de memorizar mucha información ¿por qué no memorizar versículos bíblicos?. Esto nos ayudará a que nuestra memoria se llene de la palabra de Dios. Algunos expertos en plasticidad neuronal, recomiendan la lectura y la memorización, como ejercicios para mantener un cerebro saludable. Sea cierto eso o no, nosotros podemos memorizar la palabra del Señor y eso no solo podría mantener saludable el cerebro, sino nuestra vida espiritual.

Evita alimentar los malos pensamientos

El mundo esta lleno de inmensas y bastas cantidades de "alimento" para toda clase deseo y pensamientos malos. Basta con que veas la programación de los canales de televisión, ahí encuentras de toda clase de pensamiento, cuyo factor común es: vive sin Dios.

Debemos evitar llenar nuestro corazón de esa basura, o ¿acaso tú guardas la basura en tu dormitorio? Claro que no. De igual forma, no podemos exponernos media hora o cinco horas, ante cosas que nos llevarán a malos pensamientos.


Y por último ¿por qué debería importarnos la calidad de pensamientos que tenemos? Porque mi estimado lector/a , estos pensamientos en algún momento serán acciones, que no solo te afectarán a ti sino también a tus seres queridos.

Concluyo con estás palabras escritas por el Apóstol Pablo:
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.
(Filipenses 4:8)
¿Puedes añadir otra idea para evitar los malos pensamientos?