domingo, 20 de diciembre de 2015

¿Quieres crecer? Tienes que cambiar


De alguna forma nos han engañado. Si, hemos sido engañados por algún tiempo. Ya que muchos de nosotros pensábamos que así como nuestro cuerpo cambiaba y crecía, así mismo lo haría nuestro carácter. 

Pero no es así. La realidad es que si queremos crecer, tenemos que cambiar.


Muchos tenemos deseos de hacer muchas cosas, o de ser diferentes. Pero seguimos estáticos, esperando que de alguna manera, Dios venga y nos empuje hacia donde debemos ir. En algunos casos aún más pietistas, se espera escuchar una voz del cielo en sonido sorround que diga: Haz esto y cambiarás.

Bueno, esa no es la realidad. Ese es un noble deseo, pero raya en lo ilusorio. Dios puede "empujarnos", pero ese empuje no está allá afuera, o en una montaña, esa motivación, inspiración y sobretodo guía para nuestras vidas, se encuentra en Su palabra.

Es tu momento de hacer cambios.


Leí que Einstein alguna vez dijo: "Locura es hacer lo mismo una vez tras otra y esperar resultados diferentes". No sé realmente si él lo dijo, pero la frase es innegable. ¿Cómo puedes esperar que tu vida cambie, o que tengas resultados diferentes, si sigues haciendo lo mismo?. Es ilógico.

Este es tu momento, de hacer un alto y decidir que harás, que podrías hacer, que podrías cambiar. Es tu momento. No lo pospongas, porque posiblemente posponer te ha llevado a muchos fracasos.

Cambios beneficiosos.

Si vamos a cambiar, tiene que ser en pro de mejorar. Empecemos por algunos cambios pequeños pero significativos:
- Dormir por lo menos de 7-9 horas
- Tomar de 8 - 9 vasos de agua al día.
- Levantarte temprano por las mañanas.
- Ingerir la menor cantidad posible (o nada) de bebidas carbohidratadaas.


¿De qué se trata esto?, podrás pensar, no es este un blog sobre asuntos cristianos, ¿qué tiene que ver mis hábitos de sueño y mi alimentación con el crecimiento y fortalecimiento de mi carácter? Pues tiene que ver mucho, así como cuidamos nuestra mente, debemos cuidar nuestro cuerpo.

Pero volvamos al asunto de los pequeños cambios significativos, he aquí otros cambios que podrías hacer:
- Leer un capitulo de la Biblia diariamente
- Meditar en dicho capitulo
- Orar por tu vida y tus familiares.
- Sonreír a las personas y saludarlas.
- Apartarnos de todo asunto -por pequeño que sea- que nos lleve a pecar.
- Reconocer nuestros errores.
- Aceptar los elogios con mucha humildad y reconociendo que ha sido Dios, quién nos ayuda.
- Abrazar a tu familiares.

La lista podría ser aún mas extensa, pero lo importante en esto, es que HAGAS ALGO HOY. ¿Quieres crecer? Tienes que cambiar. Empecemos por lo pequeño.-


Antes biencreced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo (2 Pedro 3:18).