lunes, 11 de abril de 2016

Una buena lección de los "Panamá Papers"


¿Qué relación puede tener nuestra vida cristiana con los "Panamá Papers"? Quizá podamos sacar alguna buena lección de dicho asunto.

La definición breve de "Panamá Papers", según Wikipedia:

Panama Papers o papeles de Panamá es el nombre dado por los medios de comunicación a una filtración informativa de documentos confidenciales...revelando el ocultamiento de propiedades de empresas, activos, ganancias y evasión tributaria de jefes de Estado y de gobierno, líderes de la política mundial, personas políticamente expuestas y personalidades de las finanzas, negocios, deportes y arte. (Ver artículo de Wikipedia)

Éste tema es de mucho interés para muchas personas, de hecho, la mayoría de noticieros hablan continuamente de las diversas incidencias provocadas por la revelación de ésta información tan delicada.

Pero ¿qué podemos aprender los cristianos de éste asunto? Aparte de aprender que la evasión tributaria, es decir el pago de impuestos, es algo que tarde o temprano queda al descubierto. Podemos ir más allá y pensar en cuántas ocasiones el hombre llega a creer que puede ocultarse de Dios, que puede hacer o decir algunas cosas y que Dios no se dará cuenta. 

  • Cierra la puerta de su habitación y piensa que nadie lo observa, que está oculto. 
  • Apaga su celular, y piensa que nadie sabrá de él.
  • Chantajea a algunos para que no brinden información, evade la justicia y la verdad.


Pero mira lo que dicen las Escrituras:

¿A dónde me iré de tu Espíritu?
¿Y a dónde huiré de tu presencia?
Si subiere a los cielos, allí estás tú;
Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.
Si tomare las alas del alba
Y habitare en el extremo del mar,
Aun allí me guiará tu mano,
Y me asirá tu diestra.
Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;
Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.
Aun las tinieblas no encubren de ti,
Y la noche resplandece como el día;
Lo mismo te son las tinieblas que la luz. (Salmos 139:7-12)
Y no hay cosa creada oculta a su vista, sino que todas las cosas están al descubierto y desnudas ante los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta. (Hebreos 4:13)
Los anteriores versículos, son un testimonio claro de que el hombre jamás podrá ocultarse de Dios. Jamás podrá evadir su justicia. Pero esto es una lección no solo para el inconverso, sino para los cristianos, ya que debemos vivir cada día reconociendo que el Señor nos mira con ojos atentos y que conoce cada una de nuestras intenciones. Nada nos cubre delante de Él.

Por lo tanto caminemos con rectitud y buscando cada día Su gracia para vivir de manera agradable delante de Él. Los hombres, ciertamente no miran más allá de lo que hay frente de ellos, cualquiera puede ocultar información u ocultarse a sí mismo de otro hombre, pero no de Dios. Él sabe todo de nosotros.