lunes, 7 de noviembre de 2016

El diaconado: Un breve comentario

Cristo entre Sus Apóstoles, Catacumba de Domitila, principios del siglo IV.


En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía (Hechos 6:1-5)

El rol del diácono

El verbo servir en Hechos 6:2, viene de la palabra griega διακονέω (diakoneō), de donde se deriva la palabra "diakonoi" (diácono). De dicho trasfondo, algunas denominaciones cristianas han sugerido el oficio de diácono en la iglesia.

El Diccionario Lexham, expresa que "el oficio del diácono podría tener cierto paralelo con el rol de asistente (חַזָּן, chazzan) de las sinagogas (Burtchaell, De la Sinagoga a la Iglesia, 317–21; compare Mishnah, Sukkah 4:4; Sotah 7:7).

Hay dos clases principales de liderazgo en la iglesia del Nuevo Testamento: los obispos y diáconos. [Principalmente los diáconos] ejercen la responsabilidad de las necesidades físicas de la congregación." [1] 

Es importante notar que la palabra diakonoi, "es mucho más frecuentemente traducida «siervo» y «ministro» que «diácono»" [2]

Con base lo anterior, podemos decir que el rol del diácono es fundamentalmente servir a las necesidades que la iglesia presente respecto a áreas administrativas, sociales, ornato, disciplinarias, y espirituales. Permitiendo así, que el pastor pueda dedicarse a la oración y el ministerio de la palabra. Las tareas antes mencionadas, nos llevan a los requisitos que el diácono debe cumplir para ser elegible. 


Los requisitos del diácono

Los apostoles especifican los siguientes requisitos:
  • Buen testimonio
  • Llenos del Espíritu Santo y de sabiduría
La Nueva Traducción Viviente, dice:
  • Respetados, 
  • Que estén llenos del Espíritu y de sabiduría
En la Biblia de Estudio KJV "La Herencia de la Reforma", dice respecto a este versículo lo siguiente:
Buen testimonio: Hombres cuya buena reputación fue confirmada por el testimonio.
Llenos del Espíritu Santo y de sabiduría: Aquellos que administran el ministerio práctico de la iglesia deben manifestar los dones del Espíritu Santo, particularmente la sabiduría (Ex. 28:3;31:3;35:31; Deut. 34:9; Isa. 11:2; Lucas 2:40; Efesios 1:17)
De modo que, quien desea postularse a diácono debe ser un miembro que procure ser ejemplar a sus hermanos. La llenura del Espiritu Santo, sera notoria por medio de las actitudes y decisiones que lleve a cabo.



[1]Tabb, B. J. (2012, 2013, 2014). Deacon. En J. D. Barry, L. Wentz, D. Mangum, C. Sinclair-Wolcott, R. Klippenstein, D. Bomar, … D. R. Brown (Eds.), The Lexham Bible Dictionary. Bellingham, WA: Lexham Press.

[2] Ventura, S. V. (1985). En Nuevo diccionario bíblico ilustrado (p. 255). TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.