domingo, 29 de marzo de 2015

Falacias sobre el nuevo nacimiento




No te asombres de que te haya dicho: “Os es necesario nacer de nuevo.” El viento sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu. (Juan 3:7-8)

Falacia: Argumento falso pero aparentemente verdadero para inducir a error o engaño.

La doctrina de la regeneración ha sido -como muchas doctrinas bíblicas- sacada de contexto y en el peor de los casos su concepto es ajeno a lo que las Escrituras nos enseña.


Antes de ver cuales son estas falacias es necesario saber (o traer a memoria) que es la regeneración, para ello dejaré a luz el concepto de Louis Berkhof en su Teología Sistematica:

Una definición breve y concisa de la regeneración:

"La regeneración es aquel acto de Dios por medio del cual el principio de la vida nueva queda implantado en el hombre y se hace santa la disposición regente del alma".

Es decir, Dios de manera soberana implanta esa vida nueva en el hombre, generando así un cambio radical del intelecto, de la voluntad y de los sentimientos. Esta nueva vida, se mueve en dirección a Dios ( 2 Cor. 5:17)

Teniendo eso en mente consideremos cuales son las falacias más populares en cuanto al nuevo nacimiento:

1- Hacer buenas obras conlleva a un nuevo nacimiento:

Ser buena persona y realizar buenas obras jamás podrán hacer que nazcamos de nuevo. Vemos a nuestro alrededor a personas haciendo buenas obras, pero jamás han nacido de nuevo, es más son aborrecedores del Evangelio y de Dios.

2- Imitando buenos ejemplos:
Reestructurar nuestra conducta o moral, tampoco puede hacernos nacer de nuevo. Charles Finney planteaba que imitando un buen ejemplo, el hombre podía gradualmente cambiar y llevarlo a un estado de justificación delante de Dios.

Ante tales falacias podemos enunciar con firmeza: La regeneración del hombre está en manos de Dios es como "el viento que sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu" para que toda la alabanza le pertenezca a Él y no al hombre.