sábado, 2 de mayo de 2015

¿Soberanía de Dios o Suerte?



Hace unas semanas empecé a leer un clásico de la literatura cristiana titulado: "La soberanía de Dios" escrito por Arthur. W. Pink (puedes encontrar una copia en PDF aquí). 

En la copia de este libro proporcionada por el sitio de Iglesia Reformada, el autor hace el siguiente planteamiento en la introducción:
Deseo hacerle una pregunta: ¿Quién está en control de todo lo que pasa en el mundo? ¿Dios o Satanás? Mucha gente piensa que Dios es solamente rey en el cielo, pero no piensa que El es el creador del mundo y tampoco creen que El controle todas las cosas que ocurren en él. 
Podría decir que toda la obra gira alrededor de esa pregunta: "¿Quién está en control de todo?". La mayoría de cristianos responden que Dios, sin embargo ciertos eventos o situaciones se las adjudican a la suerte, a lo desconocido o al Diablo. 


Admito que hace muchos años yo tenía la misma concepción de la realidad, pensaba que el azar era algo real, algo que no puedes controlar, que simplemente sucede y ya. Pero por la gracia de Dios, la venda fue quitada -al igual que muchos- de mi corazón y pude entender que el Señor tiene el control de todos los asuntos. 

Laa mayoría -aún cristianos- dicen expresiones como:
"Tuve mucha suerte al haberme sucedido esto".
"La desgracia me persigue", etc
Tales expresiones demuestran que -en el caso de los cristianos- no hay una verdadera comprensión de lo que es la soberanía de Dios. 

¿Qué es la soberanía de Dios?
 En palabras sencillas, es el control santo, perfecto, inquebrantable e incuestionable de Dios sobre todas las cosas. 

Una definición más amplia, nos la ofrece Paul Washer:
"Las Escrituras no solamente nos enseñan que Dios es el Creador y Sustentador del universo, sino que también es el Soberano Señor y Rey. Él reina sobre todas las criaturas, actividades y cosas desde la más grande hasta la más pequeña por Su perfecta sabiduría, infinito poder y absoluta justicia. Él es libre de hacer todo según Su propia voluntad, y de hacerlo para Su propia gloria y placer. Lo que Él ha determinado, ningún poder en los cielos o la tierra puede anular."

Pero la definición de la soberanía de Dios, no se limita a conceptos comos los mencionados anteriormente, la Biblia nos ofrece pruebas de esta hermosa y grandiosa doctrina:


"¡Ah, Señor DIOS! He aquí, tú hiciste los cielos y la tierra con tu gran poder y con tu brazo extendido; nada es imposible para ti, (Jer. 32:17)
"Nuestro Dios está en los cielos; El hace lo que le place." (Sal. 115:3)
Todo cuanto el SEÑOR quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra, en los mares y en todos los abismos.  (Sal. 135:6)
Ante tal evidencia, ¿qué debemos hacer o pensar como creyentes?.

1. Alabar a Dios porque Él reina sobre toda la tierra y todas las cosas creadas.

2. Confiar en que nuestro Padre -que es soberano- nos permitirá pasar por situaciones difíciles con un buen propósito. El es un Rey Soberano, Justo y Bueno.

3. Desechar la ansiedad y el temor. Nuestro Dios tiene todo en Su mano.

4. No pensar o expresar en ninguna manera que la suerte tiene que ver con los asuntos que nos ocurran.

Que esta doctrina pueda llenar nuestras vidas de gozo y paz, porque nuestro DIOS ES REY.


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